ABC de BDSM

BDSM es el acrónimo de las iniciales en inglés de Bondage, Discipline/Domination, Submission/Sadism, Masoquism. BDSM es un acrónimo que reúne múltiples significados y que está relacionado estrechamente con el intercambio erótico de poder de manera literal y simbólica. Este acrónimo lo podemos dividir en tres parejas de iniciales que nos permiten explicar mejor su significado, la intención aquí es dar explicar la definición desde la mirada de los practicantes, es decir, mostrar cómo se ve el BDSM desde adentro.


BD: Bondage (Atadura), y Disciplina. Se refiere a la práctica literal de atar o restringir los movimientos del otro (o dejarse atar, dado el caso) y también, en sentido simbólico, a la práctica de dejarse disciplinar por otro y entregar parte de la autonomía propia en un contexto erótico (o de administrar la autonomía de otro bajo límites previamente acordados). Establecer una relación de dominación/sumisión implica la decisión de confiar en el otro como no sucede en la mayoría de las relaciones por fuera del BDSM. Una relación D/s es, por lo tanto, una relación fuerte y trascendente desde el principio. A esa relación de confianza consensuada y a esa decisión de pertenecer al otro se refiere la dimensión simbólica de las palabras Bondage (atadura) y Disciplina.

DS: Dominación y Sumisión. Se refiere a las prácticas complementarias que son el centro del intercambio erótico de poder: la entrega de la autonomía y la responsabilidad sobre el cuerpo propio a otro según un mutuo acuerdo responsable y el juego de poder y obediencia entre compañeros eróticos en el que una parte toma el control y la otra lo cede. Mientras el bondage y la disciplina pueden referirse a un tipo de relación entre compañeros eróticos, la dominación y la sumisión (D/s) se refieren estrictamente a los roles que cada una de las partes complementarias toma al establecer ese tipo de relación. La parte dominante asume la responsabilidad de guiar al otro y administrar su autonomía, mientras que la parte sumisa asume la responsabilidad de comunicar sus sensaciones de la manera más abierta posible y de construir la fortaleza que se requiere para dominar las prácticas de las cuales la parte sumisa es objeto en una relación D/s.

SM: Sadismo y Masoquismo. Contrario a la creencia popular, el gusto por infligir o por experimentar dolor no es frecuentemente lo más importante para quienes disfrutan de estos fetiches. Aunque presente, el dolor es solo una parte del conjunto de sensaciones que los practicantes del BDSM experimentan. Dentro del contexto de una relación D/s, ser sumiso implica obedecer órdenes y asumir castigos que pueden llegar a tener algún grado de dolor. Así, lo importante en esta escena que describimos vendría siendo aceptar algún grado de dolor como parte de la experiencia de completar el entrenamiento dictado por la parte dominante, más que aceptar el dolor por el dolor mismo o porque efectivamente se sienta placer por el dolor. Incluso para los fetichistas del dolor o los masoquistas en sentido estricto, el placer puede no venir directamente del dolor sino de las endorfinas liberadas por la reacción del cuerpo al dolor y por la aceptación de la escena (que frecuentemente incluye el dolor) como una experiencia de carácter erótico. De manera complementaria, ser dominante implica desarrollar el gusto por imponer prácticas que imitan la restricción de libertades del otro incluyendo algunas que llegan a producir algún grado de dolor (de manera siempre negociada previamente y dentro de los límites del cuidado a la salud del otro) en quien asume la parte sumisa de la relación. En el dominio del BDSM, Ser sádico o masoquista no implica un comportamiento asocial o patológico, sino la preferencia por un conjunto de prácticas eróticas no convencionales dentro de las reglas del acuerdo mutuo y el respeto a los derechos fundamentales del prójimo presentes en nuestras sociedades modernas.

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